Cientos de miles de personas protestan en varias ciudades de Brasil
contra la presidenta Dilma Rousseff este domingo, ante un gran escándalo
de corrupción y crecientes problemas económicos.
La petrolera estatal Petrobras está en medio de un escándalo de
sobornos que provocó investigaciones contra los gobernadores de Río y
Acre además de 47 políticos, en su mayoría de grupos aliados al gobierno
o miembros del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.
Al
mismo tiempo, la economía brasileña enfrenta problemas como una
inflación que a 12 meses en febrero llegó a 7,7% (el mayor nivel en una
década), desequilibrios fiscales y un aumento del dólar frente al real
superior a 20% en lo que va del año.
Pese a que los manifestantes
de este domingo comparten el rechazo al gobierno y exigen el fin de la
corrupción, las diferencias entre ellos son notorias.
Algunos
reclaman abiertamente una "intervención militar" que saque a los
políticos del poder, otros piden promover la salida de Rousseff y otros
rechazan hasta la idea de destituir a una presidenta que fue reelecta en
octubre.
"Vine a la calle contra todo lo que está ocurriendo en
el país, la corrupción y la impunidad", dijo a BBC Mundo Fátima Regina
Accioly, una psicóloga de 56 años que protestó en Río.
Entre los gritos más comunes de los manifestantes algunos clamaban "fuera PT" y "fuera Dilma".
Marcia
dos Santos Pintos, una representante comercial de 52 años, llegó a la
protesta en el turístico barrio de Copacabana con un cartel que pedía
que las Fuerzas Armadas "rescaten a Brasil".